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Abonos de marihuana. ¿Cómo se alimentan las plantas?

alimentación del cannabis

Cada vez es más sencilla la aplicación de abonos de marihuana, las empresas sacan fertilizantes de todo tipo: minerales, orgánicos, veganos…

Cuando empecé a cultivar me acuerdo que a penas había un puñado de marcas consolidadas en el mercado, no tenías una gran variedad donde elegir. Hoy en día este mercado va caminando a pasos agigantados y nuestro país se ha hecho un nombre en el sector cannábico internacional. Disponemos de marcas de fertilizantes y casas de semillas reconocidas a nivel internacional.

Al igual que nosotros las plantas necesitan alimentarse y cada etapa solicitará un brebaje distinto. No es lo mismo las primeras etapas que apenas podrán ser abonadas debido a que no dispones de un sistema radicular suficiente para asimilar los nutrientes. Sin embargo, en las últimas etapas de la floración se aumentan para conseguir el mayor engorde de las flores.

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¿Cómo es la alimentación del cannabis?

La alimentación del cannabis es autotrofa. Son capaces de sintetizar todas las sustancias necesarias para su organismo, por lo que no necesitan de la ayuda de nadie para su supervivencia. Los individuos autótrofos producen la materia orgánica a partir de la luz y el dióxido de carbono (CO2) para poder sintetizar las proteínas, lípidos y azúcares durante la fotosíntesis.

La alimentación del cannabis es a través del suelo en donde absorben las sales minerales en forma iónica (por las raíces) o mediante sus hojas (los encargados son los estomas) por donde capta el CO2 en la fase de luz para llevar a cabo la fotosíntesis y proporcionarnos ese oxígeno que tanto necesitamos.

En el sistema radicular se distingue una sección llamada zona pelífera. Esa zona está constituida por unos pelos absorbentes que permiten el paso del agua y las sales minerales.

El proceso de ósmosis es bastante sencillo, cuando existen dos disoluciones con una concentración de sales distinta en cada uno y separadas por una membrana. Ambas soluciones tienden a equipararse y mostrar la misma concentración de sales. Es el proceso que tiene que pasar nuestra planta para poder absorber los alimentos que le proporcionamos.

Planta de marihuana en floración

Nutrición foliar: No solo se alimenta el sustrato

Los abonos de marihuana vía foliar son un excelente remedio para las carencias, de esta manera la planta capta y asimila rápidamente los nutrientes. Podemos obtener unos grandes resultados, eso sí, las dosis de abonado por este método tienen que ser muy reducidas. Es muy fácil que los abonos puedan provocar quemaduras en las hojas.

Los abonos de marihuana también se pueden aplicar vía Foliar

Si alimentamos foliarmente a nuestra planta correctamente podemos notar una rapidez extra en su crecimiento, pero aunque la alimentemos de esta manera no sustituye al abonado tradicional. Durante el crecimiento suelo aplicar uno cada 15 días. El pulverizado también favorece a la limpieza de las hojas. Ayuda a que los estomas (pequeños poros o aberturas en la hoja) puedan captar una mayor cantidad de lúmenes, favoreciendo a un crecimiento más explosivo. También puede es recomendable la aplicación en esquejes que aún no han desarrollado un sistema radicular y, por consiguiente, solo son capaces de alimentarse por la hojas.

Es más eficaz realizarlo una vez apagado el foco. Evitamos quemaduras generadas por la luz al entrar por las gotas de agua, ocasionando el conocido “efecto lupa”.

¿Estoy sobrealimentando a mis plantas?

En el momento de aplicar cualquier abono es importante recordar siempre una frase “MENOS ES MÁS”. Es útil dar pequeñas dosis de fertilizante y tener que reparar una carencia que no sobreabonarlas, que es una tarea mucho más complicada de reparar.

Cuando aplicamos una tabla de nutrición a nuestras plantas no basta con seguir al pié de la letra las tablas de las casas de abonos. Para realizarlo correctamente debemos medir el PH y la EC, con ello podremos llegar a aplicar las cantidades necesarias en cada fase del cultivo. Es necesario medir siempre el PH y la EC porque en cada ciudad varían estos parámetros y sino llevamos una medición puede desencadenar en carencias o exceso nutrientes.

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Puntas Quemadas y Hojas con forma de Garra

Uno de los principales síntomas que podemos apreciar a simple vista de una planta que ha sido fertilizada en exceso son las puntas de las hojas amarillentas (principios de sobrefertilización) o quemadas, y las hojas comenzarán a curvarse hacia abajo en forma de garra. También pueden adquirir en los bordes de la hojas unas manchas amarronadas que suelen ser debidos a niveles altos de potasio.
Si seguimos abonando las hojas mostraran un aspecto seco y se volverán crujientes, rompiendo con mucha facilidad al tocarlas. Antes de llegar a tales extremos podemos realizar un profundo lavado de raíces añadiendo el triple de litros de agua que la capacidad de la maceta.

Si utilizamos una gama de abonos químicos es recomendable fijarnos mucho en las dosis porque normalmente los abonos de este tipo son asimilados mucho más rápidamente que las gamas orgánicas.

Estos son los síntomas para diferenciar un exceso de abonos de marihuana:

  • Puntas de las hojas amarillas o quemadas
  • Manchas marrones en bordes de las hojas
  • Hojas que ser curvan hacia abajo en forma de garra
  • Ralentización del crecimiento normal de la planta
  • Puede causar malformaciones en el crecimiento de los nuevos brotes

¿Cómo preparar el fertilizante para marihuana?

Lo primero que vamos a necesitar son medios para poder tomar las mediciones y tomar las cantidades corrientes. La media normal de los abonos comerciales es de una cantidad de 2 o 4 ml de fertilizante por litro de agua.

Si disponemos de un tanque podemos disponer de una buena cantidad de solución preparada sin tener que medir todo varias veces, con un medidor de PH ajustaremos a los parámetros necesarios, si mantenemos el agua a uno 20-22ºC con un calentador de acuario, conseguiremos una mayor asimilación nutricional a estas temperaturas.

Ahora mediremos la EC del agua de riego que vayamos a utilizar. Dependiendo del nivel de cantidad de sales que esta contenga podemos añadirle más o menos abonos. Por eso el agua ideal es la destilada ya que partimos de ECs muy bajas pudiendo subir los niveles de abono. Si añadiendo abonos nos pasáramos de los niveles de EC recomendados solo tendríamos que añadir agua destilada rebajando la solución.

Añadir los fertilizantes hasta alcanzar los parámetros y dejar reposar en el agua unos 5 minutos aproximadamente para que se asimilen mejor a la hora de regar.

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Cómo usar los abonos de marihuana:

Un gran error que suelen cometer los cultivadores principiantes es seguir semana a semana la tabla de abonado que marca su gama. Las tablas están diseñada orientativamente no es lo mismo una sativa que una indica. La primera tardará más tiempo en entrar en floración, por eso es recomendable observar las plantas y darle los nutrientes en su momento y no cuando la tabla lo pone.

Al principio la semillas a la hora de germinar no requiere ningún tipo de abonado ya que se alimentará de las propias reservas alimenticias contenidas en el interior de la semilla.

Después de unos 5-7 días aproximadamente cuando ya salieron los cotiledones les doy una dosis de estimulador de raíces. Favoreciendo a un buen desarrollo de estas y en el siguiente riego comienzo con el abono de crecimiento a dosis reducidas (30-50% dependiendo de la concentración del fertilizante).

En la 3 y 4 semana de crecimiento vamos subiendo progresivamente la cantidad de abonado para que nuestras plantas entren bien alimentadas a la fase de floración. Si hacemos trasplante antes de pasar a floración es necesario usar un estimulador radicular para reducir lo máximo posible el estrés. Antes de pasarlas a floración se puede realizar un lavado de raíces para entrar en la prefloración con la cantidad necesaria de nutrientes. Después del lavado se abonará ligeramente con abono de crecimiento.

Abonos de Marihuana ¡Más vale menos que más!

La etapa de floración es algo más complicada ya que, se vuelve a dividir en fases:

La prefloración es la fase que comprende desde que cambiamos el fotoperiodo a 12 horas de luz y 12 de oscuridad hasta que comenzamos a ver las inflorescencias en nuestras ramas. Durante esta fase utilizaremos los abonos de crecimiento y el de floración a dosis muy reducidas. En el momento en que empiezan a desarrollar los pistilos de la prefloración, dejaremos de usar el abono de crecimiento e iremos incrementando paulatinamente el de floración.

Cuando todos los pelitos se empiezan a amontonar dejando ver pequeñas bolitas de pelos a lo largo de las ramas entramos en la floración. Para favorecer el incremento de resina y la dureza de nuestros cogollos usaremos dos productos que son el abono de floración y también añadiremos a la dieta el uso de carbohidratos.

En la última fase una vez que los cogollos ya están completamente formados queda hacerlos engordar. A partir de la 4 o 5 semana además del abono de floración y los carbohidratos, añadiremos un PK 13-14 u otro tipo de potenciador que nos vaya bien.

Continuamos este método hasta 10-15 días antes de la cosecha. Este es el momento de realizar el lavado de raíces asegurándonos que la planta elimina todo exceso de nutrientes, con esto mejoraremos notablemente el sabor y olor de nuestra cosecha.

CONSEJOS PARA LOS ABONOS DE MARIHUANA:

  • Nunca me dejaré de decir el mejor consejo que os puedo dar “Menos es más”. Dar la cantidad justa de nutrientes, con ello también estaremos ahorrando ya que sobrará fertilizante para el siguiente cultivo
  • Se pueden usar enzimas que ayudarán a degradar con mayor rapidez los abonos utilizados. Por este motivo tenemos que fertilizar con mayor regularidad
  • Recomiendo a todos los principiantes que a la hora de comenzar usen 2 o 3 productos como mucho en su gama de abonado. Un abono de crecimiento, otro de floración y un potenciador de floración, existen packs de marcas en el mercado a un precio muy económico para empezar a cultivar marihuana
  • La observación es la clave. Cuanto antes detectemos un exceso o una carencia menos estrés sufrirán las plantas y antes volverán a su normal desarrollo
  • Dependiendo la variedad que cultivemos será más o menos sensible al uso de abonos. Las variedades puras o landraces no suelen tolerar niveles altos de abonado
  • Siempre recomiendo realizar los riegos antes de que encienda el foco, así tiene todo el día para tomar los alimentos del sustrato.
  • Usando una gama básica es más que suficiente para obtener una yerba de buena calidad. No obstante, no podremos aprovechar su rendimiento al máximo para ello hacen falta otra serie de productos que ayudan a explotar al máximo tu cosecha.
  • Mantendremos en todo momento controlados los parámetros del cultivo sobre todo la temperatura y la humedad que son los factores más delimitantes a la hora de sacar una buena producción. A mayores como mencionamos anteriormente también tenemos que medir el PH y la EC en el agua de riego. Gracias a esto ayudaremos a una alimentación del cannabis correcta en cualquier fase del cultivo.